| Espejos Y Lentes |
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REFLEXION DE LA LUZ La
luz tropieza con la superficie de un cuerpo cualquiera, es difundida
parcial o
totalmente en
todas las
direcciones posibles. No
ocurre lo mismo cuando la superficie del cuerpo está totalmente
pulimentada. Entonces,
la superficie devuelve el luminoso
en una dirección única que
depende de la posición rayo con respecto a está superficie:
se dice que el rayo se ha reflejado, y que la superficie reflectora
es un espejo. La forma
sencilla de los espejos es de un plano.
La naturaleza nos ofrece un ejemplo en la superficie de los lagos o
de las aguas tranquilas, y el hombre, desde la épocas más remotas, ha
construido espejos de metal pulimentado.
Mucho más tarde
se fabricaron espejos
de vidrio o de cristal, que reflejaban la luz mediante una a de amalgama
de estaño (estaño disuelto en el mercurio, estaño de
los espejos) y solamente hace menos de
un siglo
se ha reemplazado el
estaño por una capa delgada de plata depositada por vía química. Es sabido que los cristales o espejos planos producen, de los objetos situados delante de ellos,
imágenes semejantes a dichos objetos.
Estudiando el mecanismo de
formación de estas imágenes
llegaron los sabios de la Antigüedad
al descubrimiento de las leyes de la reflexión, que se encuentran
ya formuladas, por ejemplo, en el tratado de Euclides:
La Catóptrica (300
años antes de J.C.,
aproximadamente). |