Clonación

 

 

LOS PROBLEMAS ÉTICOS DE LA CLONACIÓN

           

La clonación plantea a día de hoy serios problemas en la sociedad y sobre todo en el mundo de la ciencia, donde hay destacables partidarios de una y otra postura.

El instituto bioético, de la fundación de Ciencias de la Salud, anunció la creación en España del comité de expertos sobre Bioética y clonación. Un grupo de científicos reunidos en Madrid asegura que hasta dentro de cinco años, no será posible aplicar tecnicas seguras de clonación y este no con el proposito de replicar seres humanos, sino para curar miles de enfermedades genéticas, fabricar fármacos en animales transgénicos, realizar xenoinjertos y contar con células humanas para transplantes.

Los científicos y juristas participantes en el seminario “En las fronteras de la vida: Ciencia y Ética de la clonación”, celebrado en Madrid, aseguran que realizar clonaciones humanas con la tecnología actual seria un disparate, una irresponsabilidad de consecuencias inimaginables: nacerían niños con tales polimalformaciones (bebés con dos cabezas, dos corazones, sin manos, sin piernas o con varias), que la sociedad no sabría que hacer con ellos.

El profesor Harry Griffin, uno de los padres de la oveja Dolly, fue incluso más explícito y en su exposición, “clonación por transferencia nuclear”, dijo que lo más terrible, en el caso de que viera la luz un niño clonado, sería el hecho de ignorar por completo el legado oculto en sus genes. Una herencia transmitida de generación en generación que puede esconder aberraciones o enfermedades genéticas terribles: envejecimiento prematuro, cánceres, dolencias neurológicas y psiquiátricas hasta ahora desconocidas. En suma una serie encadenada de trastornos genéticos para los que hoy no tiene remedio la ciencia y que podría situar a la especie humana al borde de la extinción. Esto sin hablar de la clonación para conseguir óganos de repuesto.

Los científicos presentes en esta conferencia fueron categóricos en sus juicios, y no dudaron en juzgarlas afirmaciones del físico Richard Seed, de irresponsables. En clara alusión a este  “puede darse el caso de de un señor todopoderoso capaz de de crear una persona a su imagen y semejanza: puede hacer un clon de si mismo porque tiene dinero para costearlo”. Pero antes llegar a ese momento, habrá dejado detrás de si un reguero de irresponsabilidades y bebés malformados.

Por tanto, los investigadores creen que hasta dentro de 5 años la biotecnología aplicada a la clonación humana, no habrá alcanzado el nivel de desarrollo adecuado. Antes, sin embargo, la ciencia deberá superar barreras éticas y morales. Los expertos congregados en Madrid se refirieron a los ensayos preclínicos en los que será preciso sacrificar cientos de embriones humanos para conseguir perfeccionar las técnicas de la clonación. La pregunta es ahora, ¿está la sociedad dispuesta a realizar ese sacrificio?, ¿Es eso ética y moralmente aceptable?.

Para Noëlle Lenoir, presidenta del comité Internacional de bioética de la Unesco, la clonación no es socialmente aceptable. No hay que olvidar  que detrás de la réplica de seres humanos se oculta la eugenesia (término utilizado para referirse a la auto evolución). Por lo que las sociedades  deben asegurarse de que se tomen decisiones responsables y nunca precipitadas.

José María Mato, antiguo presidente del consejo superior de investigaciones científicas (CSIC), dijo que en su poder obraban resultados de una encuesta, que muestra el rechazo de la sociedad española por la clonación, y que la sociedad no está esperándola para utilizarla, como intentan hacer creer algunos investigadores. Las encuestas en otros países dan resultados parecidos, explicó.

En este mismo sentido se manifestó Robert M. Moor del instituto Babrahma (Cambridge). Este eminente biólogo, explicó que en el momento que los países avanzados, como EE. UU., Canadá, la Unión Europea y otros, promulguen leyes en contra de la clonación, este asunto quedará dormido. Además, aclaró, la sociedad está en contra, no quiere la clonación.