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Clonación |
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Carrera
de Obstaculos
Clonar
un mamífero es más complicado si la célula utilizada se encuentra en un
estadio de especialización avanzado. Para obtener a Dolly, los
investigadores ingleses han tenido que clonar 227 células, de las que sólo
29 estaban en condiciones de poder ser implantadas en el útero de las
madres adoptivas. Sólo en un caso, Dolly, el embarazo llegó a termino. Esta
elevada tasa de fracasos se debe al hecho de que, a menudo, los clones dan
origen a fetos de dimensiones demasiado grandes. Los riñones y los
pulmones no están suficientemente desarrollados y los neonatos mueren por
insuficiencia respiratoria. Es posible que sea también la manipulación
en laboratorio la que provoque alteraciones en los cromosomas y otros
defectos, pero por el momento los científicos no son capaces de ir más
allá. El
mismo nacimiento de Dolly presenta muchos puntos oscuros. Ni siquiera se
sabe el tipo de célula de la que la oveja ha sido clonada. Se trata de
una célula de la glándula mamaria, pero no cual específicamente. Podría
ser una célula de la sangre, del sistema inmunitario, del tejido,... Por
ello, la técnica utilizada por el Roslin Institute para el nacimiento de
Dolly no es repetible. Los
investigadores de la Universidad de Pavía, Carlo Alberto Redi y Maurizio
Zucotti y Silvia Garagna han intentado tomar otro camino. Viajaron hasta
Honolulú y allí, con la colaboración del profesor Ryuzo Yanagimachi, de
la Universidad de Hawwai, llevaron a buen puerto la clonación de unos
cincuenta ratones. Eligieron los ratones porque son los mamíferos más
estudiados en los laboratorios de todo el mundo. Conocemos de ellos muchas
cosas, mucho más de lo que sabemos de las ovejas, de las vacas e incluso
que de los seres humanos. Además se ha establecido con certeza el tipo de
célula clonada, información indispensable para poder repetir el
experimento. Se trata de células pertenecientes al tejido que el ovario
rodea la célula óvulo. Otra diferencia respecto a la clonación de Dolly
reside en que el equipo del Roslin Institute fundió la célula somática
con la célula del óvulo sin núcleo, mientras que en caso de los ratones
el núcleo de la célula folicular fue extraído con un microtubo y
transferido a una célula óvulo ( a su vez, sin núcleo). El primer ratón
nacido mediante esta técnica, una hembra bautizada con el nombre de
Cumulina, fue a su vez reclonado y así sucesivamente, hasta conseguir
unos cincuenta ejemplares. Y dado que los ratones tienen embarazos mucho mas cortos que las ovejas (unos diecinueve días frente a varios meses), en muy poco tiempo se pudo comprobar cómo los ratones de segunda generación pueden procrear con total normalidad. |