| El buitre |
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El buitre es un ave de presa diurna; de gran tamaño y adaptados para volar a gran altura.
Su cabeza y cuello están parcial o completamente pelados.
No suelen matar ellos mismos a sus víctimas, ya que carecen de garras poderosas y las que tienen son cortas y romas, más adaptadas para andar que para matar.
Algunos poseen lenguas especializadas que les permiten alimentarse con rapidez de la carne blanda y quizás extraer el tuétano de los huesos.
Localizan a sus presas exclusivamente mediante la vista. Pueden ver grandes animales muertos, o divisarse unos a otros, a distancias de varios kilómetros. Observan también a otras aves, y hasta a los leones y las hienas cuando éstos andan en busca de alimentos. Como localizan a sus víctimas mediante la vista, no pueden hacerlo en zonas boscosas y, dado su poco sentido del olfato, no encontrarán un animal muerto, aunque este se halle en un espacio abierto, si está cubierto por algún matorral o por hierbas.
El quebrantahuesos se alimenta de huesos, como su nombre indica. Los lleva hasta una cierta altura volando en contra del viento para dejarlos caer sobre una piedra lisa escogida de antemano, y luego aterriza, a favor del viento, para recoger los trozos. Come también animales muertos y, quizás, vivos.
El alimoche común, además de ser un devorador de las basuras de las ciudades, es una de las pocas aves conocidas que usan medios externos para procurarse alimento. Suele tirar piedras a los huevos de avestruz, para romperlos. Asimismo recoge huevos más pequeños, tomándolos y tirándolos sobre las rocas, y mata y devora las crías de algunas aves coloniales, como los pelícanos y los flamencos.
A pesar de sus hábitos poco atractivos, todos los buitres son beneficiosos para el hombre puesto que comen animales muertos que serían nocivos por su estado de putrefacción y basuras que darían lugar a plagas.